Selección y excelencia

Comprometidos con la calidad

Y eso solo se logra cuidando cada detalle. Desde la recepción de la materia prima hasta su entrega, cada pieza se trata de forma individual, bajo un riguroso control en la pesca, manipulación y congelación.

Para nosotros, la calidad no es una promesa, es una consecuencia de cómo trabajamos. Nuestro modelo se basa en acuerdos sólidos y a largo plazo en origen, que nos permiten anticiparnos, seleccionar con criterio y ofrecer cada producto en función de su destino final.

Trabajamos para que cada cliente reciba una solución basada en el asesoramiento y la planificación según sus necesidades, con el cumplimiento real de lo acordado.

Esta combinación de acceso, conocimiento y experiencia nos permite ofrecer disponibilidad durante todo el año, garantizando un suministro estable, personalizado y sin incertidumbre.

Pureza y frescura

Cigala viva

Para quienes buscan la máxima exigencia en producto, la cigala viva representa el nivel más alto de frescura. Seleccionada por talla y vitalidad, se mantiene en instalaciones de agua de mar en entorno controlado, conservando intactas sus condiciones hasta el momento de su envío.

  • Nombre científico: Nephrops Norvegicus
  • Origen: España / Escocia / Noruega
  • Tallas: todos los tamaños
  • Elaboraciones: Enteras
  • Envase: Caja porex / Caja cartón / Otros formatos personalizados
La cigala en su estado más natural

Un producto especialmente delicado

El nivel más alto de frescura dentro del producto, pero también un producto especialmente sensible al manejo y a las condiciones posteriores a su captura. Trabajar con cigala viva permite conservar intactas sus características naturales hasta el momento de su preparación, ofreciendo una materia prima especialmente valorada por profesionales de la gastronomía y del comercio especializado.

Se trata de una categoría que exige experiencia, infraestructura específica y un control constante de las condiciones de conservación. La selección rigurosa del producto, su estabilización en instalaciones de agua de mar en entorno controlado y el seguimiento permanente de su estado permiten mantener la cigala en condiciones óptimas hasta su envío.

La combinación de conocimiento, manejo especializado y control técnico convierte la cigala viva en una propuesta de alto valor, orientada a clientes que buscan máxima frescura, fiabilidad y consistencia.

1. Selección rigurosa desde origen

La selección del producto comienza desde origen, donde se priorizan zonas de captura y condiciones que favorecen la vitalidad del animal.

Una vez en nuestras instalaciones, se realiza un proceso de clasificación riguroso, en el que se evalúan estado, comportamiento y resistencia, descartando aquellos ejemplares que no cumplen los estándares definidos.

Este proceso se realiza en tiempos controlados para preservar la estabilidad del producto desde su recepción.

2. Manipulación de producto vivo

La manipulación de cigala viva requiere un tratamiento cuidadoso y un conocimiento preciso del producto. Se trata de un proceso especialmente sensible, donde cualquier alteración puede afectar directamente a su estado y comportamiento.

Cada pieza se maneja de forma individual, minimizando el estrés y evitando cambios bruscos que puedan comprometer su estabilidad. Este enfoque permite mantener el producto en condiciones óptimas durante todo el proceso.

3. Mantenimiento en agua de mar

Tras su recepción, la cigala se mantiene en instalaciones de agua de mar en entorno controlado, donde se inicia un proceso de adecuación y estabilización. Se trata de una fase clave para mantener la integridad del producto en condiciones controladas.

Durante este proceso, la cigala estabiliza su metabolismo y su comportamiento, permitiendo conservar sus condiciones óptimas desde su recepción hasta su preparación para la distribución.

4. Control del entorno

El mantenimiento de cigala viva requiere un control constante de los parámetros del agua. La temperatura, la salinidad, la oxigenación y la calidad del agua deben mantenerse dentro de rangos muy precisos para preservar el estado del animal.

Este control técnico permite mantener un entorno estable, reducir el estrés del producto y asegurar un manejo fiable y consistente en todo momento.

Frescura y equilibrio

Cigala fresca

Para quienes buscan un equilibrio entre frescura y operatividad, la cigala fresca conserva las cualidades del producto recién capturado. Seleccionada desde origen y manipulada en condiciones de frío controlado, mantiene su textura, sabor y calidad hasta el momento de su distribución.

  • Nombre científico: Nephrops Norvegicus
  • Origen: España / Escocia / Noruega / Dinamarca
  • Tallas: todos los tamaños
  • Elaboraciones: Enteras / Colas
  • Envase: Caja porex / Caja cartón / Otros formatos personalizados
La cigala en su punto óptimo de frescura

Equilibrio entre frescura y manejo

La cigala fresca permite trabajar con un producto de alta calidad, manteniendo un equilibrio entre frescura y eficiencia operativa. Es una solución pensada para entornos profesionales donde la regularidad, la agilidad y la facilidad de uso son factores clave en el día a día.

A diferencia del producto vivo, la cigala fresca facilita su manejo sin renunciar a la calidad, permitiendo optimizar tiempos de trabajo y adaptarse a distintos ritmos de servicio. Este equilibrio la convierte en una opción versátil para múltiples aplicaciones dentro del canal profesional.

Su tratamiento en tiempos controlados y en condiciones de frío permite conservar sus cualidades esenciales, manteniendo su textura, sabor y presentación para su uso en cocina. Este enfoque facilita una gestión más eficiente del producto, asegurando disponibilidad, estabilidad y adaptación a las necesidades del mercado profesional, con una calidad constante en cada entrega.

1. Selección tras la captura

La calidad de la cigala fresca comienza en el momento de su selección. Tras su captura, el producto se clasifica cuidadosamente y de forma selectiva para separar los ejemplares con mejor estado, presencia e integridad.

Factores como la talla, la integridad del caparazón y la condición general del animal son determinantes, asegurando que solo los ejemplares que cumplen los estándares definidos continúen en el proceso y mantengan sus características naturales y su valor gastronómico.

2. Manipulación en frío controlado

La manipulación de cigala fresca requiere rapidez y precisión para mantener sus cualidades desde el momento de su recepción. Se trata de un proceso sensible en el que el tiempo y las condiciones de trabajo son determinantes.

El producto se gestiona en condiciones de frío controlado y se manipula pieza a pieza, evitando exposiciones innecesarias y asegurando un tratamiento adecuado durante todas las fases, desde su clasificación hasta su preparación para la distribución.

3. Condiciones de conservación

La cigala fresca se mantiene bajo parámetros térmicos estables que permiten preservar sus cualidades de forma estable desde su recepción hasta su preparación para la distribución.

La correcta gestión del almacenamiento y de los tiempos permite conservar su textura, sabor y presentación, manteniendo el producto en un estado óptimo para su uso en cocina.

4. Control de la cadena de frío

El mantenimiento de la cadena de frío se supervisa de forma continua a lo largo de todas las fases, desde el almacenamiento hasta el transporte.

El seguimiento de la temperatura y de las condiciones de manipulación permite asegurar la estabilidad del producto y garantizar una calidad constante en cada envío.

Estabilidad y regularidad

Cigala congelada

La cigala congelada permite preservar las cualidades del producto en el momento óptimo de preparación.

Mediante diferentes sistemas de congelación en función del producto, mantiene su textura, sabor y calidad, ofreciendo un producto estable y disponible durante todo el año.

  • Nombre científico: Nephrops Norvegicus
  • Origen: Escocia / Noruega / Dinamarca / Irlanda
  • Tallas: todos los tamaños
  • Elaboraciones: Enteras / Colas
  • Envase: Caja porex / Caja cartón / Otros formatos personalizados
La cigala preservada en su mejor momento

El valor del momento óptimo

La cigala congelada permite preservar las cualidades del producto en el momento óptimo de su preparación. Mediante diferentes sistemas de congelación dependiendo de origen y producto, se mantienen su textura, sabor y valor gastronómico, ofreciendo una materia prima estable y fiable.

Trabajar con cigala congelada permite disponer de producto durante todo el año, manteniendo una calidad homogénea y adaptándose a las necesidades de diferentes canales y mercados.

La selección de la materia prima y el control del proceso de congelación permiten trabajar con una cigala que conserva sus características naturales, ofreciendo al cliente un producto fiable, regular y disponible en cualquier momento.

1. Selección de materia prima

La calidad de la cigala congelada comienza en la selección de la materia prima, priorizando zonas de captura y caladeros que permiten trabajar con un producto adecuado para su conservación posterior.

Antes del proceso de congelación, el producto se clasifica cuidadosamente para separar los ejemplares que presentan mejor estado, integridad y presencia, permitiendo trabajar con lotes homogéneos y un resultado óptimo tras su preparación.

2. Preparación para congelación

La manipulación previa a la congelación se realiza en condiciones controladas, asegurando que el producto llegue al proceso en el mejor estado posible. Se trata de una fase clave en la que el tiempo y el tratamiento del producto son determinantes para el resultado final.

El producto se gestiona de forma cuidadosa, manipulándose pieza a pieza y evitando alteraciones que puedan afectar a su estructura.

3. Sistemas de congelación

Para preservar al máximo la calidad del producto, la cigala se somete a procesos de congelación rápida que reducen su temperatura en muy poco tiempo.

Dependiendo de su origen, el producto puede ser congelado a bordo en el momento de su captura o en nuestras instalaciones mediante la congelación en túnel de nitrógeno, un sistema de alta precisión y grandes ventajas para la conservación del producto, presente en muy pocos lugares.

Estos sistemas permiten evitar la formación de grandes cristales de hielo, protegiendo la estructura natural de la carne y manteniendo su textura y jugosidad tras su preparación.

4. Control y estabilidad del producto

Una vez congelada, la cigala debe mantenerse a temperaturas estables para preservar sus características. El control continuo de la temperatura durante el almacenamiento y el transporte es esencial para mantener la calidad del producto.

El mantenimiento riguroso de la cadena de frío en nuestras instalaciones garantiza que la cigala llegue al cliente en las mismas condiciones en las que fue preparada, asegurando una calidad constante en cada entrega.

Aprovechamiento y sabor

Cabezas y Patas

Las cabezas y patas de cigala concentran gran parte del sabor característico del producto.

Procedentes del proceso de elaboración, ofrecen una materia prima especialmente apreciada en cocina por su intensidad y rendimiento gastronómico.

  • Nombre científico: Nephrops Norvegicus
  • Origen: varios
  • Tallas: varias
  • Elaboraciones: -
  • Envase: Caja porex / Bolsa / Otros formatos personalizados
La cigala, un aprovechamiento sin igual

El valor de todas sus partes

La cigala es un producto que permite aprovechar prácticamente todas sus partes. Durante el proceso de elaboración, cabezas y patas se separan y se destinan a usos culinarios donde concentran gran parte del sabor característico del crustáceo.

Estas piezas son especialmente apreciadas en cocina profesional por su capacidad para aportar intensidad y profundidad a diferentes preparaciones. Su utilización permite trabajar bases gastronómicas de gran calidad, aprovechando al máximo el valor del producto.

La selección y preparación de estas partes permite ofrecer un producto orientado a profesionales que buscan un ingrediente de alto rendimiento culinario, ideal para diferentes aplicaciones en cocina.

1. Selección del producto

Las cabezas y patas de cigala se obtienen durante el proceso de elaboración del producto principal. En esta fase se separan cuidadosamente aquellas partes que mantienen mejor estado e integridad, garantizando un producto homogéneo y adecuado para su utilización.

Esta selección permite conservar las características propias del crustáceo y obtener un resultado óptimo en su uso gastronómico.

2. Preparación del producto

Una vez separadas durante el proceso de elaboración, estas partes se manipulan en condiciones controladas, manteniendo la integridad del producto y garantizando un tratamiento adecuado.

El control en la manipulación permite preservar su calidad y mantener intacto su potencial gastronómico hasta el momento de su utilización.

3. Intensidad del sabor

En las cabezas y patas de cigala se concentra una parte importante del sabor característico del producto. Los jugos y compuestos naturales presentes en estas partes aportan una intensidad especialmente valorada en cocina.

Esta concentración de sabor permite trabajar elaboraciones con mayor profundidad y carácter, siendo una base clave para extraer y potenciar el perfil gastronómico del marisco.

4. Aplicaciones en cocina

Las cabezas y patas de cigala se utilizan como base en diferentes preparaciones, aportando profundidad y carácter a los platos.

Su versatilidad permite trabajar con ellas en una amplia variedad de elaboraciones, adaptándose a distintos estilos de cocina y necesidades del canal profesional, donde el sabor y el rendimiento del producto son factores clave.